¿Qué es una competencia?

Una competencia es una característica fundamental que le permite a una persona entregar un desempeño superior en un cargo, papel o situación específica.

Esta competencia se refleja en comportamientos que presenta el colaborador ante determinada situación y que hacen que su gestión sea exitosa.

Trabajar en Valoración y/o selección por competencias, facilita determinar la idoneidad de las personas para desempeñar un cargo. Estas pueden tener habilidades similares, estar académicamente muy parejas, pero la competencia es eso que permite mostrar que en ese campo y en esa característica fundamental requerida, se es exitoso.

Hoy en día se trabaja por competencias, no solamente para procesos de selección, sino también para procesos de compensación. Se toma como referencia la competencia por ser el elemento que permite tener claro lo qué se requiere en un cargo específico.

A manera de ejemplo, en el área comercial se pueden requerir las competencias de manejo bajo presión, comunicación y capacidad de cerrar negocios. En el área operativa se puede requerir dinamismo y metodología adecuada para el seguimiento de procesos. En el área administrativa se puede necesitar la competencia de productividad, empoderamiento y de manejo de costos.

Competencias

Entonces, como podemos observar, en cada área se requieren unas competencias o características fundamentales que puede ser diferentes. Esas competencias son la que se deben buscar en cada uno de los candidatos para un proceso de selección.

Incluso cuando el ejecutivo o colaborador ya forma parte de la organización se busca que la competencia se desarrolle y para ello se realiza una valoración de competencias para conocer su estado actual y posteriormente, de acuerdo con los resultados arrojados, cerrar la brecha con el ideal que busca la empresa para ese cargo.

¿Cuáles son las competencias más requeridas hoy día en cargos ejecutivos?

Existen unas competencias corporativas que son transversales a todas las áreas de la organización y existen unas competencias particulares que son idóneas para cada cargo.

A manera de ejemplo, una persona del área comercial, si bien es cierto que debe tener dinamismo, planificación, capacidad de negociación y capacidad de influencia, entre otras competencias, también debe tener una comunicación oral y una comunicación escrita idóneas.

Esas competencias, sumadas, son importantes para el área comercial, pero si estamos hablando que son genéricas para toda la organización, la comunicación oral y la comunicación escrita son transversales para todos los directores de las diferentes áreas. No se concibe un director que no tenga una buena comunicación escrita y una buena comunicación oral. Pero aquella competencia de negociación sí es exclusiva del área comercial. La tolerancia bajo presión puede ser una competencia corporativa que sea transversal a todas, porque   la organización puede estar en un sector donde se requiere rapidez, capacidad inmediata.

Entonces, de esta forma se va observando cuáles competencias se requieren para una u otra área. Dada la incertidumbre en algunas empresas ante variables como crecimiento económico, nivel de desempleo e inseguridad entre otras variables, una de las competencias más requeridas por las áreas de talento Humano en las organizaciones hoy en día, corresponde a Resilencia. Se refiere a la capacidad de adaptación de una persona frente a un agente perturbador o situaciones adversas. Es ponerse de pie ante las dificultades, como en la metáfora del ave fénix y ser capaz de sacar provecho de cualquier dificultad, pararse y continuar.  También la competencia de planificación se está solicitando para todas las áreas en general. Entonces se requiere que las áreas en las empresas vayan definiendo de qué manera contribuyen a lograr ese objetivo.

Otra competencia que se requiere hoy día para todos los directivos de cualquier organización, corresponde a la capacidad de adaptación a un mundo cambiante. Cuando señalamos que la están solicitando, es porque en los procesos de selección que adelantamos como High Management, nos insisten que los ejecutivos que seleccionemos tengan esa competencia, es decir esa característica fundamental. No se concibe hoy día una organización, buscando un objetivo común, si sus ejecutivos de cargos directivos, no tiene esta competencia.

La disciplina es otra competencia que se vuelve trasversal porque es requerida en áreas como Administrativa, Financiera, Comercial, Logística e incluso en áreas más agiles como la tecnológica. Se considera que, si no se tiene disciplina, y autocontrol de la gestión que se está realizando, difícilmente se logra el objetivo. Podríamos concluir, mencionando que la adaptabilidad, la comunicación escrita y oral, la disciplina, la negociación, la planificación, la resiliencia, el trabajo en equipo y, en mi criterio particular la que consideramos la más importante para estos momentos de incertidumbre empresarial: Liderazgo. se percibe como esa capacidad de jalonar al recurso humano en búsqueda de un objetivo ya predeterminado. Se busca en las organizaciones, que existan colaboradores que comprendan claramente hacia dónde se dirige la organización y que jalonen a sus equipos humanos hacia ese gran objetivo. Entonces el liderazgo se ha convertido en una competencia trascendente para seleccionar ejecutivos.

Mario Varón Beltrán